La acreditación institucional como motor de desarrollo y aprendizaje organizacional
19 diciembre, 2025Seguridad psicológica: El catalizador necesario para la innovación y la salud mental en educación

Entornos de aprendizaje de alto desempeño
El desarrollo de entornos de aprendizaje de alto desempeño encuentra su origen y sustento en la seguridad psicológica, un constructo cuya solidez académica se remonta a los estudios pioneros de Edgar Schein y Warren Bennis en los años 60. Desde sus inicios, estos expertos identificaron que la seguridad psicológica facilita la disposición de las personas a aprender y cambiar. Esta base histórica permite comprender por qué hoy es el catalizador indispensable para el éxito en la educación superior.
Posteriormente en el año 1990 William Kahn, profesor de Boston University, definió por primera vez el concepto de seguridad psicológica. Él planteó que es “la capacidad de poder mostrarse y trabajar sin temor a las consecuencias de la propia imagen, estatus o carrera”.
La calidad se expresa así como un proceso dinámico y continuo, que se construye en el tiempo mediante ciclos de planificación, implementación, evaluación y mejora. Cuando estos ciclos se instalan de manera transversal, la cultura de la calidad deja de concentrarse en momentos puntuales y pasa a formar parte del modo habitual de gestionar.
En el año 2018 Amy Edmondson ha utilizado el término para describir hasta qué punto las personas perciben su entorno laboral como propicio y seguro para asumir riesgos interpersonales. “En un entorno de trabajo psicológicamente seguro, las personas creen que no serán penalizadas, rechazadas o menospreciadas cuando demuestren comportamientos como hablar o pedir ayuda”. (libro, “Fearless Organization”, 2024).
Cuando la autoevaluación se integra a la gestión estratégica, favorece el alineamiento entre el plan de desarrollo institucional, el aseguramiento interno de la calidad y los planes de mejora. Esto permite fortalecer la trazabilidad: decisiones que se fundamentan, acciones que se gestionan, resultados que se analizan y aprendizajes que se convierten en mejora.
Para los directivos académicos, la seguridad psicológica representa la presencia genuina de integridad dentro de la cultura institucional. Como señala Timothy Clark (2021), la innovación brota de la libertad de desafiar lo establecido y romper paradigmas. ¿Por qué Google y Microsoft se obsesionan con la seguridad psicológica? La respuesta es clara: la innovación y el alto rendimiento.
Este enfoque pone el acento en la transferencia y equivalencia de los mecanismos de aseguramiento de la calidad, destacando la importancia de contar con sistemas institucionales sólidos capaces de sostener estándares consistentes en toda la oferta formativa. En términos simples: la institución demuestra su capacidad de asegurar calidad con el mismo rigor, aun cuando cambian los contextos, las unidades o las modalidades.
Para que las personas puedan desafiar el statu quo sin temor a represalias, daño de su reputación o a cometer un error, necesitan que cada integrante de la organización tenga la libertad de decir lo que piensa, romper lo establecido y ser disidentes constructivos. Lo que no necesitan, es tener un pensamiento homogéneo, autoritario y que atente a los pensamientos creativos divergentes. Se necesita gente creativa, innovadora y motivada que se diferencie de la competencia marcando tendencias y ser precursores en un mundo altamente competitivo. Desde la perspectiva de Higher Excellence, impulsamos el “deber de la disidencia”: un compromiso donde el silencio ante un error evidente se reconoce como una falta de lealtad hacia la misión compartida. En este entorno, los directivos ejercen la vulnerabilidad como una competencia técnica estratégica, fundamental para el alto desempeño.
Entendida desde esta perspectiva, la acreditación se transforma en un espacio de reflexión estratégica que invita a las comunidades educativas a mirar su quehacer con mayor profundidad, sentido y proyección.
El estudio desarrollado por Google en el año 2012, Proyecto Aristóteles, cuyo nombre fue sacado de una frase del autor griego, “El todo es mayor a la suma de sus partes” marcó un antes y un después en la compañía. La pregunta por responder era simple, ¿Qué hace que un equipo sea eficaz en Google? Lo que podría ser una respuesta fácil, sobre todo viniendo de una de las empresas más influyentes del mundo en el ámbito tecnológico, su resultado de investigación sorprendió hasta los propios fundadores de la compañía. Después de 2 años de investigación, más de 200 entrevistados, 180 equipos de trabajo evaluados, 250 atributos medidos y 30 modelos estadísticos, la respuesta a la pregunta planteada en la investigación daría por resultado que el factor clave de los equipos más eficaces en Google sería quienes en su día a día, fomentan espacios de trabajo basados en la seguridad psicológica, generando como frase de la investigación:
“Quien forma parte del equipo importa menos que la forma en la que los miembros del equipo interactúan entre ellos, estructuran su trabajo e interpretan sus contribuciones”. (Aristóteles 2012)
Por otro lado, Microsoft para no ser superado por Google, también generó un estudio llamado “El arte del trabajo en equipo” llegando a la misma conclusión. Esto nos recuerda que cuando los miembros del equipo se sienten seguros, se desafían a sí mismos y se motivan a ir por más, no solo por el sentido de equipo, sino también por la satisfacción que produce romper nuestros propios límites y darnos cuenta de que la mejora continua, es una realidad.
Como dijo Celia Swanson, exvicepresidenta ejecutiva de Walmart: “Tomar la decisión de hablar en contra de una cultura tóxica es una de las decisiones más difíciles que los empleados pueden enfrentar en sus carreras”.
En el ámbito educativo, este concepto nos invita a reflexionar de manera urgente respecto a la efectividad del proceso formativo en todo su espectro, ya que gran parte de la eficacia en los procesos de aprendizaje está sujeta al cómo se enseña y lo que genera ese conocimiento en quienes lo adquieren. De esta manera, todos quienes conforman la plana docente y administrativa de las instituciones educativas, son los llamados a propiciar espacios seguros de aprendizaje, sobre todo partiendo de la premisa de quien llega a un recinto de estudio, viene a incorporar nuevos conocimientos, habilidades y actitudes para mejorar su desarrollo personal y profesional y para ello, debe sentirse seguro de preguntar lo que no sabe, incluso más de una vez de ser necesario.
Quienes hoy están impulsando de manera activa el desarrollo de la Seguridad psicológica en Chile es el Ministerio de Educación (MINEDUC), a través del Plan de Reactivación Educativa Integral (desde 2022), implementa acciones de salud mental y convivencia escolar en comunidades educativas. Ofrece los recursos "Rutas Sana Mente" para fortalecer la educación emocional en III y IV medio.
Sin embargo, hoy el desafío es poder incorporar prácticas concretas y sostenidas en la educación superior, en donde las instituciones incorporen como parte de su ADN acciones que propicien los ambientes de aprendizajes saludables, apoyados por expertos en la materia como Coaches y Consultores que permitan ayudar a diseñar planes específicos acordes a cada necesidad organizacional y de esta manera, dejar instaurada una nueva mirada que mejore significativamente la relación estudiante- docente y estimule la motivación por el aprendizaje, generando espacios colaborativos, innovadores y altamente efectivos. La labor de consultoría y coaching de excelencia se enfoca en diseñar una arquitectura cultural que trasciende la respuesta reactiva para priorizar la prevención estratégica. En este sistema, el docente actúa como un facilitador del aprendizaje que integra la duda y la curiosidad como herramientas de su práctica habitual. Al consolidar estos espacios seguros, se eleva en un 30% la probabilidad de que los estudiantes soliciten ayuda de forma oportuna [1], mitigando el impacto de posibles crisis. El objetivo final radica en evolucionar la relación docente-estudiante hacia una alianza de transparencia.
[1] Referencia: En entornos de "seguridad psicológica alta", la probabilidad de que un estudiante busque ayuda temprana aumenta en un 30%, evitando descompensaciones que lleven al retiro temporal o definitivo de la carrera. (ACHS-UC, 2025)
Datos para considerar:
- 8 de cada 10 estudiantes universitarios en Chile reportan niveles altos de estrés y malestar emocional. (Referencia Fundación Liderazgo Chile, 2025)
- Solo el 44%de los estudiantes siente que cuenta con el respaldo emocional suficiente por parte de su profesorado. (Referencia Fundación Liderazgo Chile, 2025)
- Instituciones que implementan programas de bienestar reportan que un ambiente seguro puede mejorar la retención estudiantil en un 15%, al reducir el sentimiento de aislamiento. (Referencia Fundación Liderazgo Chile, 2025)
- La seguridad psicológica actúa como un amortiguador ante la creciente prevalencia de trastornos en jóvenes de 18 a 24 años. (Referencia ACHS-UC, 2025)
- Prevalencia (2025-2026): Se estima que el 52,9% de los jóvenes en etapa de educación superior cumplen con criterios para uno o más problemas de salud mental (siendo la ansiedad generalizada y la depresión los más comunes). (Referencia ACHS-UC, 2025)
En Higher Excellence, creemos que para que el 'todo sea mayor que la suma de sus partes', como reveló el Proyecto Aristóteles, debemos intervenir la forma en que los miembros de la comunidad interactúan. Nuestra propuesta para la educación superior incluye, entre otros:
- Para directivos: Protocolos de disidencia para evitar el sesgo de confirmación.
- Para docentes: Laboratorios de pedagogía vulnerable para compartir 'fracasos' de aula y acelerar el aprendizaje colectivo.
- Para profesionales de Bienestar y DAE: Círculos de descompresión sistémica que protejan a quienes cuidan y se relacionan con los estudiantes.
Artículo de Rafael Ried, experto en la creación, desarrollo y liderazgo de equipos de trabajo multidisciplinarios en Latam, Master Coach Internacional y consultor asociado de Higher Excellence.

